Si me inmiscuyo,
en este mundo tuyo,
y hago el capullo,
y me pierdo en los suburbios de tu pelo,
si por no caerme decidí vivir en el subsuelo,
en busca de un mayor consuelo,
será que en sueños vuelo,
será que alguna vez estuve entre tus manos,
será que anduve por tus páramos
y me coroné en el álamo
de tu memoria,
e hice historia,
para ser únicamente un borrón más en el historial,
será que sé que seré el ingeniero de tu cúpula,
la mayor órbita de tu sistema solar,
la culpa tendré de encender el fuego y borrar tu frío polar.
No son alardes,
son trozos de futuras tardes,
o letras vacías escritas en balde,
perdidas en algún baldío,
en este suelo frío
en que nos hemos erguido,
herejes de un amor perdido,
somos latidos,
somos sonrisas y somos escalofríos,
somos lo que no tenemos,
la frase eficaz y precisa capaz de comprometernos,
la más mordaz y que consigue corroernos
pero somos,
y con suerte seguiremos siendo,
aunque pasemos la mitad de nuestra vida malviviendo,
y haya algún mal que nos niegue el seguirnos viendo,
siempre nos quedará el recuerdo,
podremos conjugar un verbo,
podremos jugar a hacer que seguimos cuerdos
cuando locura venga a vernos,
cuando muerte quiera llevarnos a sus habernos.
martes, 2 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)